Barcelona ha duplicado desde este 1 de abril la tasa turística y se coloca entre las capitales europeas con el recargo más alto por pernoctación. Con el nuevo importe, la ciudad queda justo por detrás de París en una comparación de destinos europeos elaborada a partir del coste de una noche en un hotel de cuatro estrellas.
Tomando como referencia una habitación de 200 euros, la tasa turística en Barcelona se sitúa en 8,40 euros por persona. París aparece ligeramente por encima, con 8,45 euros. Por delante destacan con claridad Ámsterdam, donde el recargo alcanza los 25 euros, y Berlín, con 15 euros. En ambos casos, el impuesto se calcula como un porcentaje sobre el precio de la habitación.
Barcelona escala posiciones en el mapa europeo
En esa misma comparativa, Milán y Atenas registran una tasa de 10 euros por persona en establecimientos de cuatro estrellas. Por debajo de Barcelona quedan Roma, con 7,50 euros, Bruselas, con 5 euros, y Lisboa, con 4 euros.
La subida aplicada en la capital catalana la acerca a las ciudades europeas con mayor presión fiscal sobre el alojamiento turístico. En el conjunto del Estado, el importe más alto lo marca Baleares, con 10 euros por persona y día, aunque solo durante la temporada alta. Madrid, en cambio, no aplica ninguna tasa turística.
El peso de Europa frente a las grandes ciudades de Estados Unidos
Fuera de Europa, el ranking mundial de ciudades con las tasas turísticas más altas está dominado por Estados Unidos. Ocho de las diez primeras posiciones corresponden a ciudades estadounidenses. Los Ángeles encabeza la clasificación, seguida de Nueva York, Washington y Las Vegas.
Montreal ocupa el quinto puesto y Honolulu el sexto. Ámsterdam es la única ciudad europea que logra entrar en ese grupo de cabeza y aparece en séptima posición. Tras ella figuran Orlando, Miami y San Francisco.
Nuevos recargos para acceder a espacios turísticos
La presión sobre determinados destinos no se limita al alojamiento. Venecia cobra desde este abril y hasta julio un impuesto de 5 euros para acceder al centro histórico a los visitantes que no pernoctan en la ciudad.
También se han extendido otras fórmulas de pago en enclaves especialmente saturados. La localidad neerlandesa de Zaanse Schans, con apenas 100 habitantes y cerca de tres millones de turistas al año, cobra desde esta primavera 17,50 euros por entrar.
En España, Tenerife aplica desde el 1 de enero una ecotasa para quienes quieran subir al Teide. El importe es de 10 euros por persona en las rutas guiadas y de 25 euros si la visita se realiza por libre. La subida de Barcelona se produce en este contexto de aumento de gravámenes turísticos en varios destinos internacionales, tanto sobre las pernoctaciones como sobre el acceso a espacios especialmente tensionados por la afluencia de visitantes.