Abdul Aallai y varios miembros del Grup d"Habitatge de Sants han entrado este martes por la mañana en la sede de los Servicios Sociales de la calle Numància, en el barrio de Sants, para denunciar la situación habitacional de su familia y exigir una reunión con la directora del centro. La protesta se ha producido mientras la familia, formada por cinco personas, sigue realojada desde hace más de un año en un piso compartido.
La familia fue desahuciada a finales de 2024 de la vivienda en la que residía en la calle Sugranyes. Después se le asignó un alojamiento de urgencia en el barrio de la Sagrada Família. Desde entonces, sostiene que las condiciones no son adecuadas para una convivencia digna.
Una habitación para cinco personas
La denuncia del colectivo señala que los cinco miembros de la familia duermen en una sola habitación del piso compartido. Tres de ellos son menores de edad, de 1, 3 y 12 años. Abdul Aallai asegura que la situación se ha prolongado durante meses sin una solución estable.
"Mis hijos tienen que dormir en el suelo" - Abdul Aallai
El Grup d"Habitatge de Sants reclama un cambio urgente de alojamiento temporal al considerar que el recurso actual no permite a la familia vivir en condiciones mínimas. También denuncia problemas de convivencia con otras personas con las que comparten el piso y sostiene que sus quejas ante los Servicios Sociales no han sido atendidas.
Distancia con la escuela y problemas de salud
Otro de los puntos que centra la protesta es la distancia entre el alojamiento actual y la escuela de Sants donde están matriculados los niños. El colectivo afirma que los menores hacen cada día un trayecto de 50 minutos para llegar a clase, una situación que complica la rutina familiar.
Según esta misma denuncia, el estrés derivado del realojo habría agravado los problemas de salud crónicos de Abdul Aallai. El grupo sostiene además que este tipo de alojamientos temporales no cumple unos mínimos de habitabilidad y añade que la empresa gestora del piso, Sociohabitatge, acumula denuncias por desatención e insalubridad. Su reivindicación pasa por obtener realojamientos dignos.
Versiones enfrentadas entre la familia y el Ayuntamiento
El Ayuntamiento mantiene que la familia ya había solicitado un traslado a Sants y asegura que los Servicios Sociales le ofrecieron un alojamiento en ese distrito, aunque fue rechazado. El consistorio añade que sigue haciendo seguimiento del caso y que comunicará una alternativa cuando exista disponibilidad de espacio.
Abdul Aallai niega esa versión y sostiene que durante todo este tiempo no se les ha planteado ninguna alternativa. La discrepancia entre ambas partes se produce en un contexto de aumento de la presión sobre los recursos municipales de emergencia habitacional.
Más personas en alojamientos temporales
El consistorio señala que en los últimos años se ha producido un crecimiento sostenido del número de personas que viven en un alojamiento temporal de urgencia. Al cierre de 2025 había 3.480 personas alojadas en recursos ATU, frente a las 3.170 registradas a comienzos de ese mismo año.
El gasto municipal en estos recursos fue de 43 millones de euros en 2025 y de 38 millones en 2024. Además, el Ayuntamiento indica que el 71 % de las personas alojadas en ATU permanece en estos recursos más de seis meses, un dato que refleja la dificultad para dar salida rápida a muchas situaciones de emergencia residencial.
La protesta en la calle Numància ha vuelto a situar en primer plano la situación de las familias que siguen en alojamientos provisionales durante largos periodos y el choque entre las demandas vecinales y la capacidad de respuesta de los servicios municipales.