La Sagrera celebró este sábado una fiesta reivindicativa para reclamar la recuperación de la Torre del Fang como equipamiento de barrio. La jornada reunió a entidades vecinales en torno a una masía de titularidad municipal desde 1984 que sigue en desuso.
La protesta puso el foco en una paradoja que las asociaciones consideran enquistada. El edificio está catalogado como Bien Cultural de Interés Local desde hace más de 12 años, pero la rehabilitación continúa pendiente y, hasta ahora, solo se ha habilitado la zona más próxima a la torre.
Cinco asociaciones reclamaron reactivar unas obras aún pendientes
En la movilización participaron la Associació de Veïns i Veïnes de la Sagrera, la Associació Veïnal de Sant Martí de Provençals, la Associació de Veïnes i Veïns del Clot – Camp de l'Arpa, la Associació de Veïns Provençals de la Verneda y la Associació de Veïnes i Veïns del barri del Torrent de la Guineu-Navas.
Las entidades denunciaron el abandono de la masía y la degradación del entorno. Su reclamación pasa por reactivar el calendario de obras para destinar el edificio a equipamientos de proximidad para la Sagrera y los barrios del entorno.
Durante la jornada hubo actividad festiva y protesta vecinal a la vez. El programa incluyó la actuación de los Gegants del Clot, una exposición de los alumnos de la escuela Octavio Paz y un picoteo abierto al público.
El movimiento vecinal defendió la torre como pieza de la historia del barrio
Miquel Catasús, miembro de la Associació de Veïnes i Veïns del Clot – Camp de l'Arpa, vinculó la defensa del edificio con la memoria urbana y social de la zona.
"Para nosotros es una ciudad que tiene una historia, que tiene una vida social antes, ahora y queremos que la tenga en un futuro. Desde este punto de vista, elementos físicos como este nos recuerdan que venimos de una historia" - Miquel Catasús, miembro de la Associació de Veïnes i Veïns del Clot – Camp de l'Arpa
La reclamación vecinal no se limita a conservar la masía. Las asociaciones piden que el inmueble recupere uso público tras años sin actividad, pese a que forma parte del patrimonio local protegido.
Alfred Puig, secretario de la Associació de Veïnes i Veïns del barri del Torrent de la Guineu-Navas, planteó para la Torre del Fang que haya un centro de interpretación de lo que ha sido la antigua villa.