El desalojo del espacio Àgora Juan Andrés Benítez, previsto para el jueves 14 de mayo en el Raval, ha quedado suspendido temporalmente hasta septiembre tras la intervención del Ajuntament de Barcelona y la movilización vecinal. Sareb, propietaria del solar de la calle de l'Aurora junto a la Riereta, ha confirmado un aplazamiento de 60 días que, en la práctica, sitúa cualquier actuación después del verano.
La prórroga llega en un solar con calificación urbanística para vivienda, pero que el vecindario usa desde 2014 como espacio abierto y autogestionado en un barrio con escasez de espacio público y zonas verdes. Ahí está la tensión que ha centrado las últimas horas en Ciutat Vella, entre el destino urbanístico de la parcela y la función social que ya cumple en el Raval.
El Ajuntament pidió valorar el impacto social del desalojo en el Raval
El consistorio trasladó a Sareb la necesidad de medir el impacto que tendría el cierre del Àgora en el barrio antes de ejecutar el desalojo. El distrito de Ciutat Vella sostiene además que el debate sobre el futuro del solar debe incorporar el uso comunitario consolidado durante más de una década.
El periodo de diálogo ya ha arrancado. El martes comenzó con una reunión entre el Ayuntamiento y los responsables de la entidad propietaria para abordar el futuro del espacio.
La suspensión tiene una duración formal de 60 días, aunque el calendario la alarga de hecho hasta septiembre, que es el límite máximo que permite la ley para este tipo de aplazamientos.
El solar funciona desde 2014 como punto verde y espacio autogestionado
En la calle de l'Aurora, muy cerca de la Riereta, el Àgora Juan Andrés Benítez opera desde 2014 como lugar abierto y autogestionado. El vecindario y varias entidades lo defienden como uno de los pocos puntos verdes y comunitarios que quedan en el Raval.
Tras conocerse el aplazamiento, los colectivos han anunciado que mantendrán la movilización para defender la continuidad del espacio. Para el martes por la tarde han convocado una concentración festiva con la que quieren celebrar la suspensión y mantener visible la reclamación.
Iñaki García, uno de los impulsores del Àgora, valoró el cambio de escenario después de los últimos días de presión vecinal.
"Hay que celebrarlo porque hace 10 días estábamos en la calle y ahora podemos seguir prestando servicio al barrio" - Iñaki García, impulsor del Àgora Juan Andrés Benítez
El proyecto lleva el nombre de Juan Andrés Benítez, vecino del barrio fallecido en 2013 tras una intervención policial. El espacio nació entonces como un acto de memoria y denuncia y con el tiempo ha mantenido ese vínculo con la historia reciente del Raval.