El 45.º Aplec del Caragol de Lleida vive este sábado su jornada principal con una alta asistencia de peñistas y visitantes, marcada por el calor y por la concentración de actividad en el recinto desde primera hora del día.
La cita mantiene una gran afluencia pese a las altas temperaturas, en una jornada en la que muchos asistentes han buscado alivio en las barras de las peñas y en medidas improvisadas dentro de los espacios de comida. El plato central vuelve a ser el caracol, aunque el ambiente lo condiciona tanto la fiesta como la necesidad de rebajar la sensación térmica.
Las peñas llenaron las barras desde el mediodía por las altas temperaturas
La actividad arrancó con desayunos y fue ganando intensidad a medida que avanzaba la mañana. Al llegar el mediodía, las barras de las peñas registraron una gran afluencia de personas que buscaban bebidas frías.
En paralelo, los grupos continuaron con la preparación de los menús en sus espacios. Algunos peñistas utilizaron ventiladores mientras cocinaban para hacer más llevadera la jornada.
Los caracoles siguieron como plato central junto a cassola de tros y fideuà
La oferta gastronómica mantiene el esquema habitual del encuentro y los caracoles vuelven a concentrar el protagonismo de la jornada. La mayoría de los menús incluyen caracoles a la gormanta o a la llauna.
Junto a ese plato principal, varias peñas también han preparado cassola de tros y fideuà, con una propuesta que amplía la comida servida durante el día sin desplazar el peso del caracol en el Aplec.
Por la tarde, el programa prevé concursos, gincanas y sesiones de DJ, dentro de la jornada central de la 45.ª edición del Aplec del Caragol de Lleida.