La ordenanza municipal de Lleida obliga a renovar el mobiliario de terraza en 5 años manteniendo lo instalado

El consistorio modifica la ordenanza del Paisaje, fija cinco años para adaptar sillas y toldos, limita la publicidad en escaparates al 30% y regula las placas solares en el Centro Histórico.

24 de mayo de 2026 a las 14:22h
La ordenanza municipal de Lleida obliga a renovar el mobiliario de terraza en 5 años manteniendo lo instalado
La ordenanza municipal de Lleida obliga a renovar el mobiliario de terraza en 5 años manteniendo lo instalado

El Ayuntamiento de Lleida quiere cambiar la imagen de terrazas, escaparates y fachadas con una modificación de la ordenanza del Paisaje que obligará, en un plazo de cinco años, a renovar parte del mobiliario exterior de los bares y restaurantes. Las nuevas sillas deberán tener reposabrazos, ser de color oscuro y estar fabricadas en madera, mimbre, material textil o plástico duro como el polipropileno, mientras que los toldos tendrán que ser de color crema.

La reforma llega con una paradoja visible en la calle. El consistorio permite mantener elementos ya instalados, como sillas con marcas comerciales en el respaldo y toldos existentes, pero al mismo tiempo endurece los criterios estéticos y limita la publicidad para ordenar un espacio público que, en palabras del gobierno municipal, no podía esperar más.

La modificación fue validada en la comisión de Gestión de la Ciudad con los votos del PSC y Junts, la abstención de Vox y el rechazo de PP, ERC y Comú. El texto llegará al pleno la próxima semana, después se abrirá un mes de exposición pública y la aprobación definitiva está prevista para finales de julio.

La ordenanza fijó terrazas más homogéneas y recortó la publicidad comercial

El cambio más visible afecta a la restauración. Los establecimientos dispondrán de cinco años para adaptar las sillas de terraza a los nuevos criterios de color, materiales y diseño, aunque podrán conservar las que lleven marcas comerciales en el respaldo si su presencia resulta más discreta.

También seguirán pudiendo mantener los toldos que ya tienen instalados, pero la nueva norma fija el color crema como referencia para las nuevas incorporaciones. En paralelo, la presencia de vinilos y publicidad en escaparates comerciales quedará limitada al 30% de la superficie.

Los rótulos comerciales también verán reducido su formato. La ordenanza los restringe al nombre del negocio y al logotipo corporativo, y cuando estén enmarcados en la entrada podrán ocupar hasta el 20% de la puerta.

Además, el texto prohíbe la iluminación ornamental en los locales de planta baja cuando no forme parte del propio rótulo.

Begoña Iglesias, teniente de alcalde de Gestión de la Ciudad, defendió que la norma incorpora soluciones que ya están presentes en la ciudad. La edil sostuvo que muchos establecimientos ya utilizan modelos válidos dentro de los criterios que ahora recoge la ordenanza.

"Hemos incluido dentro de la ordenanza distintos modelos válidos, los cuales ya utilizan muchos establecimientos" - Begoña Iglesias, teniente de alcalde de Gestión de la Ciudad, Ayuntamiento de Lleida

Junts apoyó la validación inicial, aunque anunció cambios. Violant Cervera, portavoz del grupo, avanzó que presentará una enmienda para que las actividades de restauración muestren en un lugar visible cuántas mesas y sillas tienen autorizadas.

El Centro Histórico incorporó reglas para placas solares tras más de un año de suspensión

La modificación no afecta solo a terrazas y comercios. La ordenanza regulará también la instalación de placas solares en los tejados del Centro Histórico, un ámbito en el que las licencias llevan suspendidas más de un año.

La nueva regulación impedirá que las placas sobresalgan de la cubierta o de la cornisa, veta los modelos planos y obliga a que coincidan con el color de los tejados o con la carta cromática del Centro Histórico. Ese ámbito pasa a estar considerado área de interés paisajístico junto con la Seu Vella, Gardeny y la fachada fluvial del Segre.

Iglesias vinculó ese cambio a la falta de protección de determinados puntos de vista sobre la ciudad. La responsable municipal situó el problema en las visuales que se obtienen desde el Turó de la Seu Vella y en la ausencia de una regulación específica para este tipo de instalaciones.

"Debemos ordenar el espacio público de la ciudad, no podemos esperar más" - Begoña Iglesias, teniente de alcalde de Gestión de la Ciudad, Ayuntamiento de Lleida

Junto a estas medidas, la nueva ordenanza obligará a las compañías eléctricas y de telecomunicaciones a retirar los cables en desuso de las fachadas de los edificios.

Begoña Iglesias precisó además que la suspensión de licencias en el Centro Histórico respondió a que las visuales desde el Turó de la Seu Vella no estaban protegidas y a que la instalación de placas no estaba regulada.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía