El municipio inauguró este sábado sus Espais de Memòria en un acto encabezado por el presidente del Parlament, Josep Rull, y el presidente de la Diputació de Lleida, Joan Talarn. La jornada reunió también al alcalde Eduard Murgó, al presidente del Consell Comarcal del Segrià, David Masot, y a la directora territorial del Departament de Justícia i Qualitat Democràtica, Anna Miranda.
La apertura de este recorrido memorial sitúa en un pueblo pequeño una parte de la recuperación del pasado bélico y represivo que a menudo se concentra en capitales y grandes equipamientos. Joan Talarn defendió precisamente ese reparto territorial de la memoria y sostuvo que estos espacios deben llegar también a los municipios de menor tamaño.
Rull abrió el acto en el Ayuntamiento y la comitiva descubrió una placa en la calle Mestra Tapias
La jornada institucional comenzó en el Ayuntamiento, donde Josep Rull firmó en el Libro de Honor de la localidad. Después, la comitiva se desplazó hasta la calle Mestra Tapias para descubrir la placa inaugural antes de los parlamentos previstos en la plaça de la Creu.
En su intervención, Joan Talarn definió los Espais de Memòria como un "deber colectivo y permanente" y los presentó como una herramienta para preservar la dignidad y la historia. El presidente de la Diputació de Lleida añadió que estos lugares permiten a las personas mayores sentir que su dolor y su experiencia no han sido inútiles ni olvidados.
"La memoria no puede quedar concentrada solo en las capitales o en los grandes equipamientos" - Joan Talarn, presidente de la Diputació de Lleida
Talarn vinculó esa idea al compromiso de la institución con las políticas de memoria histórica y con la recuperación de espacios ligados a la represión y a la lucha democrática. Su mensaje puso el foco en el papel que pueden asumir los municipios del Segrià en la conservación de ese legado.
La recuperación rehabilitó dos casamatas republicanas y señalizó una posición franquista junto al Segre
Tras el acto institucional, los asistentes visitaron el búnker de la era de Cal Pubillet. Allí, técnicos del Grupo de Investigación de Espacios de la Guerra Civil explicaron sobre el terreno los trabajos de recuperación ejecutados en el entorno.
La intervención ha permitido rehabilitar dos casamatas defensivas republicanas y también señalizar una casamata franquista situada junto al río Segre. El proyecto incorpora así vestigios de ambos bandos dentro de un mismo itinerario de memoria local.
Además del frente bélico, la actuación también pone en valor la figura del maestro José de Tàpia, impulsor de la escuela local. Ese elemento amplía el recorrido más allá de las estructuras militares y lo conecta con la historia educativa del municipio.
El punto final de la visita llegó en el búnker de la era de Cal Pubillet, donde los técnicos del Grupo de Investigación de Espacios de la Guerra Civil detallaron la recuperación de las dos casamatas republicanas y la señalización de la posición franquista junto al río Segre.