Los trabajos de gestión forestal selectiva para frenar la llegada de grandes incendios al área urbana de Girona y su entorno han comenzado este fin de semana en una superficie de 90 hectáreas repartidas entre Girona, Quart, Sant Julià de Ramis y Palol de Revardit.
La actuación busca proteger de forma directa a unas 150.000 personas en el eje de confinamiento Girona-Celrà, una franja pensada para reducir el riesgo de que un fuego extremo alcance barrios, viviendas e infraestructuras en una zona con masa forestal muy próxima a espacios habitados.
Girona concentra trabajos en tres sectores próximos a la trama urbana
En la capital gerundense, las tareas se están ejecutando en Girona Nord, Polvorí-Font de la Pólvora y la Creueta, tres ámbitos donde la continuidad forestal acerca el riesgo al perímetro urbano.
El Departament d'Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació de la Generalitat informó el sábado del inicio de estas actuaciones, que también se extienden a los términos municipales de Quart, Sant Julià de Ramis y Palol de Revardit.
Los operarios actúan con desbroce de matorral, aclarado de arbolado, poda y gestión de restos vegetales. El objetivo es rebajar la continuidad del combustible forestal para que, si se declara un incendio, el fuego pierda intensidad antes de llegar a zonas habitadas.
La Generalitat prevé 14 ejes para proteger a más de 870.000 personas
La infraestructura forma parte de la Estrategia de gestión forestal sostenible de Catalunya y fue ideada por los Bombers de la Generalitat como una herramienta de prevención ante incendios de alta intensidad.
Además del corredor de Girona-Celrà, el Govern ha delimitado 14 ejes de confinamiento en toda Catalunya. En conjunto, abarcan más de 223.000 hectáreas forestales y están previstos para proteger más de 2 millones de hectáreas de territorio.
Las actuaciones, indicó la Generalitat, son compatibles con los valores ambientales y se ejecutan fuera del periodo de máximo riesgo de incendios, cuando las ventanas de trabajo permiten intervenir con menos impacto y mayor seguridad.
En el caso del eje Girona-Celrà, la planificación fija una cobertura directa sobre el entorno de unas 150.000 personas repartidas en un ámbito donde un incendio extremo podría comprometer barrios, viviendas e infraestructuras básicas.