La gestión de residuos en Girona obliga a adaptar el calendario de basura según el barrio

El ayuntamiento permite abrir contenedores cerrados a diario, pero la coexistencia con el sistema puerta a puerta y áreas temporales mantiene calendarios distintos y un límite de 52 usos de emergencia.

24 de mayo de 2026 a las 15:16h
La gestión de residuos en Girona obliga a adaptar el calendario de basura según el barrio
La gestión de residuos en Girona obliga a adaptar el calendario de basura según el barrio

La gestión de residuos sigue centrando buena parte del mandato en Girona, donde el gobierno municipal ha introducido cambios en 2026 en el sistema de contenedores cerrados mientras mantiene abiertos otros frentes como la tasa, el conflicto laboral que acabó en huelga a principios de mes y las diferencias entre barrios por los distintos modelos de recogida.

La principal fricción está en que la ciudad convive con normas distintas para tirar la basura según la zona. Mientras los sectores con contenedores cerrados han recuperado un modelo con un contenedor por fracción accesible cada día y a cualquier hora, los barrios con puerta a puerta y las áreas temporales del Barri Vell y el Mercadal siguen sujetos a más limitaciones.

Girona recuperó la apertura diaria en los contenedores cerrados

El ejecutivo local, liderado por Guanyem Girona, ha retocado este año el sistema heredado del mandato anterior. El cambio más visible ha sido sustituir el acceso exclusivo con tarjeta por un sistema que añade un llavero y una aplicación para abrir los contenedores cerrados y también las áreas temporales.

Además, el ayuntamiento ha restablecido un contenedor por cada fracción abierto todos los días, en lugar del modelo multifracción inicial, que obligaba a depositar cada residuo en jornadas concretas. La modificación afecta al funcionamiento diario de las zonas con contenedores cerrados y reduce una de las quejas que había generado el despliegue anterior.

Ese ajuste, sin embargo, no ha eliminado el desequilibrio entre barrios. La ciudad mantiene al mismo tiempo contenedores cerrados, áreas temporales en el Barri Vell y el Mercadal y recogida puerta a puerta, de manera que los días y horarios de vertido cambian según el punto de Girona.

Junts exigió cambios en el puerta a puerta a principios de abril

Las protestas vecinales se han concentrado en las zonas con puerta a puerta y en las áreas temporales, donde distintos residentes denuncian un agravio comparativo respecto a quienes disponen de contenedores cerrados con acceso diario. La crítica se centra en la diferencia operativa entre sistemas que conviven dentro de la misma ciudad.

A principios de abril, la vicealcaldesa Gemma Geis, de Junts, situó la flexibilización inmediata del puerta a puerta como la exigencia central de su grupo. Su posición coincidió con un momento de máxima presión sobre la política de residuos, convertida en uno de los asuntos más sensibles del mandato.

En paralelo, la concejalía de Acción Climática, en manos de Guanyem, ha ampliado las áreas de emergencia en los sectores con puerta a puerta y en las áreas temporales. En esos puntos ha colocado contenedores cerrados de orgánica y resto para dar una salida adicional fuera del calendario ordinario.

La medida introduce una corrección parcial, porque esas áreas pueden utilizarse con tarjeta en cualquier momento. Aun así, no iguala del todo las condiciones con el resto de sistemas y mantiene diferencias de uso entre barrios de Girona.

El límite fijado para esas áreas de emergencia es de 52 usos al año con tarjeta, y su instalación se ha hecho reutilizando espacios donde antes había contenedores inteligentes que habían dejado de ser necesarios.

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