La Generalitat de Catalunya ha iniciado trabajos de prevención de grandes incendios forestales en los barrios de Girona situados junto al bosque, con actuaciones en Girona Nord, Taialà, el Polvorí, Font de la Pólvora y la Creueta. El objetivo es preparar estas franjas para dificultar el avance del fuego y facilitar la intervención de los equipos de extinción antes de la campaña de verano.
La novedad del despliegue está en el lugar elegido. La planificación forestal del Govern había priorizado hasta ahora los grandes macizos, pero la nueva estrategia entra en áreas urbanas y periurbanas donde monte y viviendas comparten borde, un punto especialmente sensible cuando se declara un incendio.
La Generalitat actúa en 88 hectáreas junto a cinco barrios de Girona
La intervención forma parte del eje de confinamiento Girona-Celrà de la nueva estrategia forestal del Gobierno. Ese corredor recorre la ciudad de norte a sur y también afecta a municipios del entorno como Sarrià de Ter, Sant Julià de Ramis, Palol de Revardit, Celrà y Quart.
En total, los dos proyectos previstos suman unas 88 hectáreas de actuación en el entorno de Girona. De esa superficie, unas 70 hectáreas corresponden a Girona Nord, el Polvorí, Font de la Pólvora y la Creueta, mientras que casi 18 se sitúan en Girona Oest-Taialà.
El presupuesto conjunto asciende a 380.776 euros, de acuerdo con la documentación técnica del Govern. Los trabajos arrancan sobre suelos públicos de la Generalitat y del Ayuntamiento de Girona, aunque la planificación también incorpora fincas privadas.
La administración ha impulsado el proyecto con la colaboración del consistorio, las ADF, propietarios forestales y la Diputación. El departamento también abre la puerta a que se incorporen dueños de parcelas interesados en ejecutar trabajos preventivos en sus terrenos.
Los trabajos buscan frenar el paso del fuego del suelo a las copas
Las tareas previstas consisten en retirar matorral, aclarar la densidad de árboles, podar ramas bajas y eliminar restos vegetales. Con esa combinación, el dispositivo intenta reducir la continuidad del combustible y evitar que un incendio salte con facilidad desde el suelo hasta las copas.
Miriam Sangerman, jefa de sección de Bosques y Recursos Forestales de los servicios territoriales de Agricultura en Girona, explicó que el objetivo es hacer estos espacios más "impermeables al fuego". La responsable añadió que esta línea de trabajo permite intervenir en puntos donde la prevención de incendios de la Generalitat no había sido prioritaria hasta ahora.
El calendario de ejecución depende del periodo de máximo riesgo de incendios, aunque la intención del Govern es avanzar antes del verano. La previsión de la administración pasa por mantener esta planificación de forma continuada y extenderla año a año sobre toda la superficie prevista.
La propia planificación de la Generalitat calcula que harán falta unos seis años para actuar sobre el conjunto del ámbito incluido en este eje de prevención.