Los sindicatos USTEC, ASPEPC y CGT han entregado al Departament d'Educació un marco de negociación unitario que deja fuera a CCOO y UGT y que fija una condición para volver a la mesa: que la conselleria acepte ese documento como base de trabajo. La propuesta concreta una subida de 478 euros mensuales para el cuerpo de maestros y de 544 euros para el profesorado de secundaria.
La paradoja de la negociación aparece en el propio texto. Mientras la presión sindical de las últimas movilizaciones había situado la escuela inclusiva entre las principales reclamaciones, el documento conjunto desarrolla con detalle el bloque salarial y apenas formula de manera genérica las demandas sobre ratios, plantillas y currículos. De hecho, el término inclusiva no aparece en el acuerdo.
USTEC amenazó con irse si no se ponían cifras a los sueldos
El Departament d'Educació pidió en la reunión que la cuestión retributiva se abordara con números concretos. USTEC, sindicato mayoritario, elevó entonces la presión sobre la negociación con un aviso directo a la conselleria.
"Si mañana no tratamos la cuestión retributiva con cifras, no seguiremos aquí" - USTEC, sindicato mayoritario
La propuesta salarial incorpora además una cláusula de garantía ligada al IPC, compensaciones por horas extra, nocturnidad y colonias, y una mejora del complemento que cobran los coordinadores digitales.
Una hora después del inicio del encuentro, CGT abandonó la reunión al considerar que la conversación seguía centrada en la educación inclusiva y no en los salarios. Aun así, el sindicato mantiene abierta la posibilidad de regresar.
El marco presentado por USTEC, ASPEPC y CGT ordena la negociación en tres bloques. El primero es el salarial y es el único que aparece desarrollado con detalle, mientras que el resto reúne reclamaciones más amplias sobre organización de centros y currículo.
La petición de 6.400 plazas choca con las 2.405 ofrecidas por Educació
En personal, la contrapropuesta sindical reclama 6.400 nuevas dotaciones. La última oferta del departamento se quedó en 2.405 efectivos, y el 56,05% de esas incorporaciones se destinaba a reforzar la escuela inclusiva.
El segundo punto del acuerdo añade la revisión de ratios, el compromiso de no cerrar centros públicos, la reclasificación del personal de atención educativa y la internalización de recursos.
En el bloque curricular, los sindicatos exigen que cualquier cambio se negocie con la parte social. También piden paralizar la reforma del currículo de bachillerato para deshacer la fusión de ciencias, acordar una nueva distribución horaria y revisar el decreto de educación básica.
La escuela inclusiva divide a los firmantes y tensiona el frente sindical
La ausencia de referencias explícitas a la escuela inclusiva en el documento coincide con posiciones enfrentadas entre las organizaciones que lo suscriben. ASPEPC rechaza ese modelo y lo califica de estafa.
Frente a esa posición, la Plataforma Ciutadana per una Escola Inclusiva, con apoyo de aFFaC, denunció que las declaraciones de ASPEPC contra la presencia de alumnado con discapacidad en aulas ordinarias fomentan el odio y la discriminación.
USTEC mantiene una línea distinta dentro del mismo frente negociador. El sindicato defiende un plan de choque para la escuela inclusiva con técnicos especialistas por aula, técnicos de integración social por centro y aulas de acogida a partir del curso 2026-2027.
CGT Ensenyament también sitúa ese punto entre sus condiciones y sostiene que dotar de más recursos a la escuela inclusiva es una línea roja para firmar cualquier acuerdo.