Barcelona roza las 7.000 licencias de terraza activas para bares y restaurantes tras un aumento del 6,1% en los últimos tres años. Entre 2022 y 2025, el Ajuntament de Barcelona concedió 1.192 nuevas autorizaciones y denegó 1.117, en un escenario de expansión contenida pero con un volumen muy alto de actividad administrativa y sancionadora.
La paradoja aparece en el reparto territorial y en la respuesta municipal. Mientras la ciudad mantiene una media de cuatro terrazas por cada 1.000 habitantes y l'Eixample concentra un tercio de todas las licencias vigentes, el consistorio abrió 2.400 expedientes sancionadores en 2025 y dos distritos, l'Eixample y Ciutat Vella, acumulan más denegaciones que concesiones.
l'Eixample concentra 2.296 licencias y supera la media con 8,3 terrazas por cada 1.000 habitantes
El mapa de las terrazas en Barcelona sitúa a l'Eixample muy por delante del resto de distritos. Suma 2.296 licencias vigentes, lo que equivale a aproximadamente un tercio del total de la ciudad, y registra una densidad de 8,3 terrazas por cada 1.000 habitantes, muy por encima de la media municipal.
Por detrás aparecen Sant Martí con 1.096 licencias activas y Sants-Montjuïc con 678. Ciutat Vella cuenta con 568, Sant Andreu con 467, Sarrià – Sant Gervasi con 466, Nou Barris con 423, les Corts con 382, Horta con 279 y Gràcia con 244.
En densidad, Ciutat Vella alcanza 4,9 terrazas por cada 1.000 habitantes y Sant Martí llega a 4,3. En el extremo opuesto, Horta-Guinardó y Gràcia quedan por debajo de dos terrazas por cada 1.000 habitantes.
El ritmo de nuevas concesiones, además, ha ido bajando. En 2022 el ayuntamiento otorgó 486 licencias, en 2023 y 2024 fueron 243 en cada ejercicio y en 2025 descendieron a 220.
Sants-Montjuïc es el distrito que más nuevas licencias acumuló entre 2022 y 2025, con casi el 20% del total concedido en Barcelona. Sant Martí recibió 200 nuevas licencias, l'Eixample 196 y Sarrià – Sant Gervasi 109.
Al mismo tiempo, l'Eixample y Ciutat Vella registraron más licencias denegadas que concedidas durante ese mismo periodo. Ese cruce entre alta concentración, nuevas peticiones y restricciones resume buena parte del debate abierto en la ciudad sobre el uso del espacio público.
Barcelona abrió 11.033 expedientes desde 2022 y l'Eixample lideró las sanciones en 2025
La presión inspectora también dibuja diferencias entre distritos. En 2025, Barcelona incoó 2.400 expedientes sancionadores vinculados a terrazas, una cifra parecida a la de 2024 pero inferior a las de 2023 y 2022.
Entre 2022 y 2025, el total llegó a 11.033 expedientes. Las infracciones más habituales fueron la instalación de elementos no autorizados, el exceso de ocupación, la reducción del ancho de la acera con perturbación grave y el funcionamiento sin licencia.
En 2025, l'Eixample encabezó los expedientes con 967, seguido de Ciutat Vella con 539 y Sant Martí con 320. Tres años antes, en 2022, el mayor volumen se había concentrado en Ciutat Vella, con 1.126 expedientes, por encima de los 1.077 de l'Eixample.
Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració de Barcelona, defiende que las terrazas forman parte del ADN de los barceloneses y que son imprescindibles para el funcionamiento de los negocios de restauración. También sostiene que el aumento del 6,1% desde 2022 es moderado y que la ciudad todavía puede absorber más instalaciones.
"Más del 80% de las terrazas tienen cuatro mesas o menos" - Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració de Barcelona
Pallarols atribuye parte del conflicto a lo que define como una cultura de la traba dentro de la Administración y a la falta de confianza hacia un sector que, afirma, representa el 6% del PIB directo. Sobre la actividad inspectora municipal, añade que está absolutamente desbocada.
Desde el movimiento vecinal, Ana Menéndez, vicepresidenta de la FAVB, plantea el debate en sentido contrario. Cuestiona hasta dónde crecerán unas terrazas que, a su juicio, colonizan el espacio público y reclama más control municipal.
"Creemos que debemos ir a un decrecimiento" - Ana Menéndez, vicepresidenta de la FAVB
La diferencia entre ambas posiciones coincide con una ciudad donde el reparto de terrazas resulta muy desigual. El dato más alto sigue en l'Eixample, con 2.296 licencias vigentes, frente a las 244 de Gràcia.