La Pastisseria Ideal bajará la persiana en Gràcia tras 107 años de actividad por falta de relevo generacional. El cierre ha movilizado estos días a decenas de vecinos del barrio, con colas en la calle para despedirse de un negocio histórico y una fiesta final organizada ante el local.
La paradoja del adiós es que llega cuando la pastelería sigue funcionando y mantiene una clientela fiel, pero no ha encontrado continuidad familiar para seguir abierta. Miquel Àngel Álvarez, propietario del establecimiento, admite que la respuesta del barrio le ha desbordado y confía en mantener una alta actividad durante la última semana.
El cierre llega mientras la pastelería sigue llenando la calle
La despedida se ha celebrado con música del dúo Tournessol, picoteo, brindis con cava y reparto de obsequios. Durante la jornada, largas colas de clientes ocuparon la calle para entrar por última vez en un local que forma parte de la vida cotidiana de Gràcia.
Álvarez resumió así la reacción del barrio.
"Me he quedado boquiabierto" - Miquel Àngel Álvarez, propietario de la Pastisseria Ideal
El pastelero explicó además que está recibiendo "mucho afecto de la clientela". Esa respuesta ha acompañado el tramo final de una casa conocida por sus tortells, el bescuit de la reina y los xuixos de crema.
Entre los clientes, el cierre deja un tono de pérdida personal. María Antonia, habitual del establecimiento, asegura que lo vive "con mucha pena" por el trato amable y casero, y recuerda que durante años fue a desayunar cada día con su marido antes de que él ingresara en una residencia.
Los propietarios quieren que el comprador mantenga los xuixos y las recetas de siempre
El traspaso todavía no está cerrado, aunque ahora mismo hay, en palabras del propietario, "un candidato y medio". La condición principal de la familia es que quien tome el relevo mantenga la línea del negocio y respete las elaboraciones que han identificado a la pastelería durante décadas.
Álvarez fijó esa exigencia con una condición concreta para la venta.
"El que siga tiene que seguir en la misma línea que nosotros. Mi hermano se quedaría con ellos un tiempo para poder hacer los mismos xuixos y pastas" - Miquel Àngel Álvarez, propietario de la Pastisseria Ideal
La intención de la familia pasa por conservar el recetario original incluso con un nuevo equipo. En esa continuidad se juega buena parte del vínculo que el negocio ha mantenido con la clientela del barrio, que identifica la casa por piezas muy concretas y por una forma de atención de proximidad.
Una vecina lo resumió con humor al hablar de los xuixos de crema y los definió como "adictivos" y "peligrosos". Otro vecino y amigo de los propietarios lamentó el cierre porque, a su juicio, desaparece una pastelería "que funciona y de proximidad".
El adiós de la Ideal se suma al cierre reciente de otros comercios emblemáticos de la zona, entre ellos el Forn Santa Clara, la Ferreteria Camps, la Merceria Tarragona y el Forn Ideal.